domingo, 10 de enero de 2010

JORGE FLORES ESPINOZA: UN BANQUERO EJEMPLAR

Por: Ramón Barúa Alzamora Ingeniero

Durante nuestra vida nos toca relacionarnos e interactuar con personas de las más variadas características. Ello nos permite ir conociendo cada vez a más personas en diferentes ámbitos y, en función de la intensidad de la relación, aumentan los afectos y se enriquece el espíritu.
Pero cuando conocemos y convivimos con una persona extraordinaria por la solidez de sus principios y convicciones, por su facilidad para trasladarnos sus conocimientos y por su preocupación por hacernos mejores personas, desarrollamos un sentimiento de admiración y afecto que atesoramos de manera muy especial.

Ello nos ha sucedido a los que conocimos a Jorge Flores Espinoza, quien fuera gerente general de Interbank. Un hombre esencialmente bueno y leal, de una inteligencia preclara y de una sensibilidad singular. Su trato amable y coloquial, su paciencia y sentido del humor, así como su dedicación y compromiso en las tareas que emprendía, hicieron que se ganara el respeto y el aprecio de su entorno, especialmente de sus colegas y colaboradores.

Su inquietud intelectual fue una de sus principales características. Por ello pudo haber sido historiador, filósofo, artista, literato o poeta. Sin embargo, decidió ser primero economista y luego, para nuestra buena suerte, banquero. Pero un banquero muy singular, pues más allá de su excelencia en la gestión, la preocupación de Jorge era hacer más accesibles los beneficios de la banca a la mayor cantidad posible de peruanos.

Tenía además ese espíritu ganador que lo motivaba a ser el mejor en lo que se proponía hacer. Y fue así que cuando asumió la Gerencia General de Interbank, se propuso ser el líder del mejor banco peruano a partir de las personas. Sus tres años de gestión generaron los resultados jamás logrados por la institución y tuvo un aporte decisivo para impulsar la propuesta de la presidencia del directorio del grupo Interbank en torno a la creación de la Universidad Corporativa Interbank en julio del 2008, e integró su primer Consejo Ejecutivo.

Este martes 5 de enero falleció de un ataque cardíaco que le sobrevino en su centro de trabajo, al que le dedicó tanto cariño y esfuerzo. Deja un vacío enorme en su esposa Rosa María, en sus hijos Micaela y Diego y en nosotros, que tuvimos el privilegio de tenerlo como líder, pero sobre todo, como amigo y compañero. El Perú, finalmente, pierde también a uno de sus mejores talentos en el ámbito financiero.

Concluyo esta nota con una de sus últimas reflexiones. En el evento de clausura del 2009, dirigiéndose a los jóvenes colaboradores de Interbank, las palabras finales de Jorge fueron: “Uno se gana la vida con lo que hace, pero construye su vida con lo que da”. Y Jorge Flores Espinoza nos dio mucho.
¡Adiós, amigo!

Diario El Comercio 09-01-10

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